Elegir la plataforma elevadora adecuada no es solo una cuestión de altura. El tipo de terreno, si necesitas salvar obstáculos y el espacio disponible en la obra determinan qué modelo te conviene realmente. Estas son las tres familias que manejamos y cuándo tiene sentido cada una.
Plataformas de tijera
Son la opción más habitual para trabajos en interiores y superficies lisas y niveladas: naves industriales, centros comerciales, fachadas rectas. Suben en vertical, ofrecen una plataforma de trabajo amplia y son las más económicas de alquilar. Si tu trabajo es principalmente hacia arriba, sin necesidad de alcance lateral, es la solución más simple y eficaz.

Plataformas articuladas
Cuando hay obstáculos que salvar (un muro, una marquesina, maquinaria en medio) o necesitas llegar a un punto que no está justo encima de la base, la articulada es la que resuelve el problema. Su brazo se dobla, lo que permite entrar en zonas complicadas y trabajar por encima y alrededor de elementos que una tijera no podría sortear.
Plataformas telescópicas
Para alturas grandes y, sobre todo, cuando necesitas alcance horizontal además de vertical, la telescópica es la única que llega. Se usan en fachadas de edificios altos, naves con grandes luces o cualquier trabajo donde la base tiene que quedarse alejada del punto de trabajo.
Guía rápida para decidir
- ¿Superficie lisa y trabajo justo en vertical? Tijera.
- ¿Hay obstáculos o necesitas rodear algo? Articulada.
- ¿Necesitas mucha altura y alcance horizontal? Telescópica.
- ¿Terreno irregular o exterior sin asfaltar? Busca versiones 4x4 de articulada o telescópica.
Si no lo tienes claro, cuéntanos qué trabajo vas a hacer y te asesoramos sin compromiso para que no pagues de más por una máquina que no necesitas, ni te quedes corto de alcance a mitad de obra.


